Valencia, a 6 de Mayo de 1816. Mi muy querido Xavier: No sé si hago mal en tomar la pluma con tan poca modestia; mas, pues mi corazón no acierta ya a callar, fuera mayor falta querer fingir sosie…
La mañana en que comprendí que la infancia había terminado, no llegó con trompetas ni con lágrimas, sino con el sonido humilde de una llave girando en una cerradura. La tenía entre los dedos —pesada,…
Claire de Varnes entró al castillo en noviembre. Los árboles habían perdido ya casi todas sus hojas y el jardín del pensionado presentaba ese desorden triste de la tierra removida y los setos desnudo…
A la mañana siguiente, Éléonore asistió a clase de música sin oír una sola nota. Las manos de Adèle pulsaban el clavecín con esa exactitud fría que tanto alababan las monjas; sor Béatrice marcaba el …
La carta llegó al Château d’Écouen en una mañana de escarcha, mezclada con la correspondencia de madres devotas, una tía enferma y una modista de Pontoise que reclamaba el pago de unos encajes. La …
Yusuf jamás hubiese imaginado encontrarse sentado sobre un tesoro… Yusuf Ben Ali había «bajado al Reino» por la Cañada Real desde Teruel, como cada invierno, con sus ovejas merinas. El pastor mozárab…